Francia, por contar con gran cantidad de atractivos turísticos y lugares para ver es que se ha convertido desde buen tiempo atrás en uno de los más importantes y concurridos destinos turísticos de toda Europa, acogiendo gran cantidad de visitantes anualmente.
Gran parte de las atracciones y las cosas que ver suelen encontrarse principalmente en París, aunque también hay otras ciudades y regiones en las que se puede apreciar hermosas construcciones e interesantes monumentos.
La Torre Eiffel es uno de los más destacados y representativos monumentos de todo Francia, y se inauguró con motivo del centenario de la Revolución Francesa, elevándose hasta 324 metros de alto.
Museo del Louvre
Este es uno de los más importantes museos de Francia, siendo considerado entre los primeros del mundo, está dentro del Palacio de Louvre y alberga gran cantidad de colecciones de diversas civilizaciones y culturas, así como invaluables piezas de la historia.
El Arco del Trinfo
Este es un importante monumento que fue mandado a construir por Napoleón para conmemorar su victoria en la Batalla de Austerlitz, está ubicada frente a los Campos Elíseos.
Catedral de Notre-Dame
Esta es una de las más antiguas y hermosas iglesias de estilo gótico en Francia, destaca su fachada occidental, que cuenta con varios e impresionantes detalles arquitectónicos.
Palacio de Versalles
Esta es una importante edificación que en su momento sirvió de palacio real. El exterior cuenta con interesantes detalles arquitectónicos mientras que por dentro se puede apreciar lo más interesante de los antiguos estilos de vida palaciegos.
Los Campos Elíseos
Esta es la avenida más grande y concurrida de París, tiene su origen en 1616 y cruza las principales atracciones y lugares turísticos de la ciudad.
País por excelencia donde muchos chef profesionales vienen a perfeccionar técnicas culinarias en general y de la repostería más fina y selecta en particular.
Entre las delicias de esta tradicional cocina se encuentran el famoso foie gras, los mariscos más variados, quesos excelentes como el roquefort y sus delicadas trufas.
La comida cotidiana es sin embargo simple, el conocido y delicioso croissant acompañado de una humeante taza de café recién preparado, la sopa de pescado, los estofados más variados y la sabrosa tarta de manzana, son sólo algunos ejemplos de la cocina cotidiana.
Los vinos y licores también se distinguen por su magnífico sabor, siendo los primeros considerados como los mejores del mundo.
Por otra parte, la gastronomía ocupa un lugar destacada en cada región de Francia, donde hallaremos platos típicos cada uno con su particularidad especial dependiendo de la zona.
La llegada del Renacimiento significó para Francia la aparición de nuevos ingredientes traidos de la mano de los descubrimientos de continentes lejanos que aportaron diferentes sabores, texturas y colores dando lugar a una transformación importante en la cultura francesa.
En el pasado esta culinaria se distinguió por ser elegante y suntuosa y como un elemento de ponderación a su rey.
Posteriormente y con la llegada de la Revolución Francesa la gran cocina francesa, antes limitada a la corte y al rey, sale a la calle y se hace popular, con la aparición de gran cantidad de restaurantes abiertos por aquellos que eran cocineros de aristócratas y que se quedaron sin empleo por la fuga que debieron emprender muchos de ellos con la llegada de Napoleón.
A través de los siglos esta cocina selecta fue evolucionando a través del agregado de alimentos típicos como las anchoas y las trufas.
Una culinaria que debió recorrer un largo camino hasta la aparición de la nouvelle cusine, donde la característica fundamental se da por la innovación en los platos tradicionales como las salsas más ligeras y el respeto por el sabor de los productos.
Asimismo, como ingredientes clásicos de esta alta cocina se encuentra las patatas, puerros y nabos, entre las frutas su utilización tanto en platos salados, haciendo un contraste perfecto, como en los dulces por medio de tartas de todo tipo de frutas, siendo las más utilizadas las ciruelas, melocotones, uvas y peras.
Entre las carnes se distingue la elaboración de platos guisados y asados como el pavo, pollo, cerdo, conejo y venado y de los pescados la especialidad son las preparaciones con truchas, mejillones, ostras y camarones ingredientes de altísima sofisticación y elegancia.
Un país que ofrece una diversidad de platos tanto de su cocina más tradicional como la del nuevo movimiento con una culinaria mucho más sencilla y natural